Central de Alarma

central de alarma

Actualmente tenemos una gran cantidad de tipos de alarma en el mercado, las cuales pueden ser utilizadas tanto en hogares como en comercios u oficinas. Es preciso destacar que nuestros sistemas de alarmas no sólo cumplen la principal función para la que fueron desarrolladas, es decir, brindar seguridad a las personas y sus bienes, sino que también han permitido reducir el monto de las primas que las compañías aseguradores establecen para hogares, comercios o empresas.

La gran mayoría de nuestros sistemas de alarmas cuentan con sensores del tipo volumétricos (es decir, aquellos que utilizan tecnología infrarroja para detectar intrusiones dentro de un volumen), sensores de acción perimetral, entre otros dispositivos. Un sistema de alarmas convencional para el hogar constará de una central, un teclado, avisadores acústicos y/u ópticos y un número de sensores o detectores que dependerá de acuerdo al espacio que deba proteger la alarma. En algunos de los últimos modelos, estos elementos se encuentran integrados dentro de la central de alarma, lo cual hace que todo el sistema se presente como un producto más accesible en términos de manejo por parte del usuario medio.

En relación a estos componentes, es importante identificar debidamente cuál es la función específica que cumple cada uno de ellos para comprender, de este modo, qué rol desempeñen a la hora de proteger su hogar y/o negocio. El componente más relevante es la central de alarma, debido a que se encarga de controlar de forma automática el funcionamiento general de todas las demás partes del sistema. Se la considera la columna vertebral del equipo, pues constantemente recoge información del estado de los distintos sensores y, en caso de detectar una intrusión en la zona protegida, accionará los sistemas de aviso (sean estos acústicos u ópticos).

Puede verse a este elemento del sistema de alarma como una especie de tarjeta electrónica, ya que en ella quedan registradas las distintas entradas y salidas del hogar.

Además, la central de alarma suele encontrarse resguardada en un gabinete lo suficientemente protegido como para no poder ser desarmado, el cual, por lo general, suele incluir la batería y su correspondiente cargador. Estas centrales pueden clasificarse de acuerdo al número de zonas independientes que protegen, por lo tanto podemos encontrar centrales de 2 zonas, 4 zonas, 10 zonas, etc. Cada una de estas zonas puede ser activada y desactivada de forma independiente, lo cual es una gran prestación para hogares con muchas dependencias y negocios con necesidades de particiones, ya que es posible proteger las áreas en las que no debería haber presencia humana y desactivar los detectores en aquellas áreas que estén siendo ocupadas por los habitantes de la vivienda.